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Madrid - 15 Octubre de 2009.-
Augusto Jiménez, residente del centro gerontológico Amma Pozuelo, vive con intensidad un mes lleno de celebraciones con motivo del 90 aniversario del Metro de Madrid. Y es que no solo nació en el mismo mes y año en el que el Rey Alfonso XII inauguraba la primera línea de suburbano madrileño. Además, Augusto se ha pasado toda una vida como taquillero en la estación de Sol.
A los 25 años, y tras haber participado en la Guerra Civil, comenzó a trabajar en el metro y, desde entonces, su vida ha estado unida a él. Como él mismo cuenta, siempre le ha gustado el contacto con el público. Su familia siempre le apoyó en su profesión y le acompañaba en las fechas señaladas en las que tenía que trabajar."Mis hijos no han seguido mi trabajo de taquillero ni me hubiera gustado que lo hubiesen seguido, pero a mí me encantaba mi trabajo", añade Augusto.
Tras haber pasado 40 años de su vida en la entrada del Carmen, Augusto guarda muchos y buenos recuerdos de esa etapa. "Tengo el record de haber despachado 4.018 billetes en dos horas durante una Nochevieja. Me hinchaba a vender billetes", cuenta.
A la pregunta de si le gusta más el metro de ahora o en el que antiguamente trabajaba, Augusto lo tiene claro: "El de ahora es muy bonito y moderno, aunque sin despreciar el de antaño".
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